La adopción de programas y equipamiento específico (pensando particularmente en el uso de pizarras electrónicas y el PowerPoint en las escuelas, y hasta cierto punto el uso de Ambientes Virtuales de Aprendizaje) ha sido en mayor o menor medida difundida, al menos en el Reino Unido. Casi todas nuestras escuelas tienen gente que está usando la tecnología en formas interesantes, llamativas y efectivas, y quizás haya una o dos personas realmente innovadoras que están probando nuevas tecnologías con sus estudiantes. Pero lo que en general no vemos son acercamientos institucionales a la revisión de la formación práctica del staff, ni una integración del desarrollo de los empleados como una práctica continua, que fomente la experimentación y permita compartir la experiencia de modo efectivo. No tenemos una cultura que rutinariamente explote la tecnología para apoyar el desarrollo compartido, o que se enfoque en el aprendiz como el diseñador del contenido en términos de la currícula.
Yo estoy interesada, y actualmente trabajando, en cómo podemos utilizar el gran cuerpo de trabajo e investigación sobre comunidades de práctica y redes de aprendizaje personal para transformar los enfoques institucionales hacia el desarrollo del staff y la participación educativa comunitaria. No es suficiente tener algo de práctica y algunos proyectos inspiradores; yo estoy interesada en descubrir cómo asegurarle a cada aprendiz los beneficios que la tecnología hace posibles, y cómo todos nuestros estudiantes pueden dejar el sistema educativo con la capacidad de movilizar críticamente a la tecnología para su propio beneficio y el de sus comunidades.
La Tecnología Educativa, como cualquier persona que ha trabajado en el campo podrá decirte, tiene mayormente que ver con la psicología individual e institucional. Debemos encontrar formas de desmitificar y humanizar lo que la tecnología es y puede hacer, y asegurar que las personas se sientan lo suficientemente cómodas para correr riesgos, tanto en ambientes cara a cara como digitales. La cuestión de la confianza es crítica. Prácticamente todos experimentamos inseguridad sobre una cosa u otra en nuestras vidas diarias, y las organizaciones también pueden ser proclives a ello. Y eso está bien, pero cuando impide que los educadores puedan explorar la tecnología y ayudar a sus estudiantes a obtener lo mejor posible de sus experiencias de aprendizaje, entonces no es tolerable.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario